La negociación con el FMI, el próximo paso de la sustentabilidad de la deuda
El último acuerdo que la Argentina suscribió con el FMI se encuentra suspendido, y el Gobierno buscará renegociar otro programa que tenga "condiciones que no resulten recesivas" para la economía del país.
Tras haber acordado y despejado el terreno en el plano de la deuda
con los acreedores privados, el próximo paso del Gobierno en pos de la
sustentabilidad será ir tras la renegociación del acuerdo con el FMI, a través
del cual la Argentina debe 47.000 millones de dólares.
El FMI, que durante estos meses resultó ser uno de los principales aliados de
la Argentina para reestructurar la deuda con los privados, emitirá sobre la
jornada una opinión respecto del reciente acuerdo alcanzado por el Gobierno con
los acreedores, según indicaron a Télam fuentes del organismo multilateral.
El Gobierno priorizó la renegociación de la deuda con los privados en el
cronograma, si bien en el momento más álgido de la negociaciones con los
acreedores no había descartado invertir las prioridades.
Es decir, "si los acreedores no aceptan la oferta, continuaremos
trabajando en la sustentabilidad de la deuda a pesar de los resultados de la
operación, avanzaremos con un nuevo programa con el FMI, con quien tenemos una
acercamiento constructivo, para continuar con dicho objetivo de estabilidad
macroeconómica", subrayó en más de una oportunidad el ministro de
Economía, Martín Guzmán, durante la última semana.
Guzmán expresó que el nuevo plan que se negociará con el FMI será un programa diseñado
por el Gobierno argentino, que tendrá "condiciones que no resulten
recesivas" para la economía del país, durante el último encuentro formal
con inversores y empresarios en el foro organizado por el Atlantic Council.
Allí precisó que el programa anterior suscripto por la administración de
Mauricio Macri, suponía erróneamente que la contracción fiscal y la monetaria
restaurarían la confianza en el país.
"Y eso no sucedió. La contracción monetaria iba a ser efectiva en reducir
la inflación y hubo más inflación. Y la contracción fiscal generó mayor caída
de la demanda. Todos los indicadores sociales se deterioraron. La tasa de
interés subió al 80% y eso tuvo efectos muy negativos para el sector
privado", consideró Guzmán, quien señaló que el nuevo programa con el
Fondo deberá darle al Gobierno aire suficiente para el diseño de políticas para
la reactivación de la economía, en el marco de la pandemia.
El último acuerdo que la Argentina suscribió con el FMI se encuentra
suspendido, y la Argentina buscará renegociar otro programa donde una de las
alternativas de máxima es obtener un acuerdo con un flujo de desembolsos netos
favorables al país, que le permitan repagar el préstamo y a la vez acelerar la
recuperación y la estabilización macroeconómica, según especulan economistas
del sector privado.
Hasta el momento, el Fondo, a través de su vocero Gerry Rice, sostuvo que la
Argentina no había solicitado ningún programa con el FMI, a la espera del
resultado de la negociación con los privados.
El cronograma de pagos con el Fondo implican vencimientos para los próximos dos
años, ya que el grueso de los pagos de 47.000 millones de dólares se concentra
a partir de 2021 hasta el 2023.
El Fondo realizó para la Argentina durante el 2020 dos análisis técnicos de sustentabilidad
donde se determinó que el alivio de toda la deuda para la Argentina debía ser
de entre 50.000 millones de dólares a 80.000 millones de dólares, para tornar
al endeudamiento del país en sustentable.
El acuerdo alcanzado con los bonistas privados bajo ley extranjera supone un
alivio que no supera los 35.000 millones de dólares, según los últimos cálculos
preliminares de los mismos acreedores, por lo que se requerirá un mayor
esfuerzo con los acreedores privados con títulos en dólares bajo ley nacional
-cuyo proceso ya fue avalado por el Congreso-, a la vez que se necesitará
alguna renegociación con el FMI.

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