Francisco visita la catedral de Bagdad que fue blanco de un atentado
Al hablar ante el clero iraquà durante la visita, el Papa dijo que "la incitación a la guerra, las actitudes de odio, la violencia y el derramamiento de sangre son incompatibles con las enseñanzas religiosas".
05/03/2021
El papa Francisco aseguró que la violencia
y el derramamiento de sangre "son incompatibles" con la religión, al
hablar ante el clero iraquà durante una visita a la Catedral de Bagdad más de
cinco años después de haber sido blanco de un letal atentado del Estado Islámico.
"La incitación a la guerra, las actitudes de odio, la violencia y el
derramamiento de sangre son incompatibles con las enseñanzas religiosas",
dijo el Papa en la Catedral de Nuestra Señora de la Salvación de Bagdad, donde
más de 50 personas murieron en octubre de 2010 en el ataque del grupo
yihadista.
Francisco habló en la catedral ante obispos y sacerdotes locales en su segundo
discurso en Irak horas después de su arribo a Bagdad para la primera visita de
un Papa al paÃs, que tiene como uno de sus objetivos solidarizarse con una
minorÃa cristiana diezmada por sucesivos espasmos de violencia desde la
invasión estadounidense de 2003.
Cuarenta y ocho de los cristianos muertos en el atentado de 2010 están en
proceso de ser declarados "mártires" por el Vaticano.
"Y quiero también recordar a todas las
vÃctimas de la violencia y las persecuciones, pertenecientes a cualquier
comunidad religiosa", agregó Francisco, de 84 años.
La Catedral del rito católico-sirÃaco visitada por Jorge Bergoglio también fue
una de las seis iglesias atacadas en agosto de 2004 en una ola coordinada de
atentados con cinco coches bomba en Bagdad y otro en la norteña ciudad de
Mosul. Los ataques dejaron 12 muertos y más de 70 heridos.
En el discurso al clero, el Papa dijo que la población de Irak afrontó
"las consecuencias de la guerra y de las persecuciones, la fragilidad de
las infraestructuras básicas y la lucha continua por la seguridad económica y
personal, que a menudo ha llevado a desplazamientos internos y a la migración de
muchos, también de cristianos, hacia otras partes del mundo".
De hecho, según estadÃsticas de la Santa Sede, la población cristiana pasó de
más de 1 millón antes de 2003 hasta los 300.000 presentes en la actualidad en
todo el paÃs, luego de la caÃda del Gobierno del presidente Saddam Hussein,
primero, y de la instauración del califato del Estado Islámico en 2014.
Con presencia de representantes caldeos,
católicos y de rito latino en los bancos de la Iglesia, enmarcados por los
siete pilares que confieren al interior del edificio un aspecto de barco,
Francisco convocó a los distintos grupos a ponderar la unidad de los diversos
grupos católicos del paÃs.
"Pienso en la familiar imagen de una alfombra. Las diferentes Iglesias
presentes en Irak, cada una con su ancestral patrimonio histórico, litúrgico y
espiritual, son como muchos hilos particulares de colores que, trenzados
juntos, componen una alfombra única y bellÃsima, que no sólo atestigua nuestra
fraternidad, sino que remite también a su fuente", detalló.
Con énfasis en el diálogo interreligioso, otro de los ejes de la visita, el
pontÃfice adelantó algunos de los planteos que hará el sábado desde las ruinas
de la ciudad de Ur, en el sur del paÃs, considerada tierra de encuentro entre
cristianos, musulmanes y judÃos.
"Mañana, en Ur, encontraré a los lÃderes de las tradiciones religiosas
presentes en este paÃs, para proclamar una vez más nuestra convicción de que la
religión debe servir a la causa de la paz y de la unidad entre todos los hijos
de Dios", destacó.
En ese marco, de frente a las casi 100 personas que lo escucharon en la
Catedral del centro de Bagdad, Francisco agradeció al clero "su compromiso
de ser constructores de paz, en el seno de sus comunidades y con los creyentes
de otras tradiciones religiosas, esparciendo semillas de reconciliación y de
convivencia fraterna que pueden llevar a un renacer de la esperanza para
todos".
Fuente:telam.com.ar

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