Científicos argentinos avanzan en una vacuna de segunda generación contra el coronavirus
Se trata de un desarrollo de los que aparecen en una segunda etapa de investigación y tiene una respuesta más potente. Fue diseñada por especialistas de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y del Conicet.
26/05/2021
Investigadores de
la Fundación Instituto Leloir (FIL) y del Conicet diseñaron
una vacuna de segunda generación (aquellas que aparecen en una
segunda etapa y son más sofisticadas) contra el coronavirus que ya indujo
una respuesta inmune muy potente en laboratorio y ahora, a
partir de un acuerdo con la compañía biotecnológica Vaxinz, buscan escalar la
producción y desarrollar ensayos clínicos.
"El concepto de segunda generación se usa en medicamentos, entre los que
están las vacunas, que aparecen en una segunda etapa y evolucionan hacia
productos más elaborados y sofisticados", explicó a Télam Osvaldo
Podhajcer, coordinador del proyecto, jefe del Laboratorio de Terapia Molecular
y Celular (LTMC) de la FIL e investigador superior del Conicet.
Podhajcer sostuvo que la vacuna en desarrollo "tiene como objetivo que
pueda ser administrada en una única dosis, que tenga un efecto más
duradero y que pueda tener un amplio espectro de protección ante la aparición
de nuevas variantes".
Las pruebas
Hasta el momento, la vacuna ha sido probada en laboratorio con buenos
resultados: "En los estudios preclínicos la vacuna generó una respuesta
inmune potente contra el virus SARS-CoV-2 en el 100% de los animales vacunados
y se mantuvo durante al menos 5 meses sin decaer", describió Podhajcer.
En tanto Sabrina Vinzón, colíder del proyecto e investigadora del
Conicet en el LTMC de la FIL, describió que "los resultados
preclínicos en roedores mostraron que la vacuna induce tantos anticuerpos que
neutralizan al virus como una respuesta inmune celular (linfocitos T) que es la
que permite protección a largo plazo".
El grupo de Podhajcer tiene décadas de experiencia en el uso de plataformas de
adenovirus para terapia en cáncer y trayectoria en el desarrollo de vacunas
experimentales para el virus del papiloma humano (VPH).
La vacuna candidata utiliza la plataforma de vector viral no replicante, es
decir que toma un virus que no produzca efectos graves de salud, lo modifica
genéticamente para que no se replique en el organismo y le
"introduce" una parte del virus contra el cual se quiere inocular, en
este caso se trata de la proteína Spike del coronavirus.
"Nuestra vacuna parte de un adenovirus humano que causa un resfrío común,
el adenovirus 5 (similar al de la segunda dosis de Sputnik V), al cual le hemos
hecho modificaciones con partes de otros adenovirus humanos, por eso es un
híbrido", describió Podhajcer.
El mecanismo
El científico indicó que el objetivo de las modificaciones "es lograr una
respuesta inmune más potente y protectiva, al mismo tiempo que hacer más
eficiente la producción, de manera de poder proveer un número mayor de dosis en
menor tiempo".
En paralelo, el grupo de Podhajcer desarrolló un sistema de pseudovirus
que permitió demostrar que el suero de los animales inmunizados bloquea la
entrada del SARS-CoV-2 a las células.
"El sistema de pseudovirus posee una única proteína del SARS-CoV-2
original (la proteína Spike o Espiga) y por lo tanto se les dice pseudovirus.
Pueden infectar pero no se multiplican y pueden ser usados en condiciones de
bioseguridad que nuestra institución posee", detalló.
Asimismo, explicó que "a través de la construcción de estos pseudovirus
podemos reproducir las diferentes variantes que han aparecido en los últimos
meses a nivel global y definir cuán efectivas son nuestras vacunas para
neutralizarlas, especialmente las identificadas en Manaos, Sudáfrica y Gran
Bretaña, ante la eventualidad de tener que producir vacunas complementarias que
protejan contra esas u otras variantes".
La cooperación
con otras instituciones
Podhajcer señaló además que "en forma simultánea y en colaboración con la
Escuela Paulista de Medicina de la Universidad Federal de San Pablo
(EPM-Unifesp), Brasil, hemos probado la neutralización del virus vivo, y
pudimos confirmar un excelente perfil de neutralización, de la misma manera que
con los pseudovirus".
Recientemente, la Fundación Instituto Leloir, el Conicet y Vaxinz
firmaron un acuerdo para "transformar el desarrollo científico en un
producto farmacéutico que luego pueda ser producido a escala industrial bajo
rigurosos estándares", explicó por su parte a Télam Julián
Maggini, director médico de la compañía biotecnológica.
En referencia a la fase en la que se encuentra el desarrollo, Maggini indicó
que "ya tenemos resultados que muestran que nuestra vacuna experimental es
exitosa en desarrollar una respuesta inmune robusta".
"La gran pregunta que debemos resolver hoy es cómo nos protege contra las
nuevas variantes que surgen en nuestra región, y este es nuestro trabajo en la
actualidad. Una vez alcanzado ese objetivo vamos a entrar en producción con la
vacuna optimizada para cubrir las distintas variantes, en el correr de este
año, para iniciar las pruebas clínicas a continuación, para las que ya hemos
definido el diseño y acordado su ejecución con los sitios en los cuales se
desarrollarán", agregó.
La
colaboración con el Instituto Malbrán
En este contexto de articulación con otras instituciones, los estudios que
evaluarán la eficacia de la vacuna en animales, una pieza central de los
ensayos preclínicos, se desarrollarán en la Administración Nacional de
Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis) "Dr. Carlos Malbrán",
dependiente del Ministerio de Salud de la Nación.
"Los estudios que realizaremos buscarán demostrar su eficacia en
animales de laboratorio utilizando el virus vivo", indicó Alexis
Edelstein, director de la Unidad Operativa de Contención Biológica de
Anlis-Malbrán.
Por otra parte, el Centro de Medicina Comparada (Conicet-Universidad
Nacional del Litoral) en Esperanza, Santa Fe, encabezado por Hugo Ortega,
director del centro y coordinado por la Natalia Salvetti, responsable de
control de calidad, está trabajando en el diseño y ejecución de las estrategias
de ensayos preclínicos regulatorios para armonizar no solo los requerimientos
de Anmat, sino también de otras agencias regulatorias.
En tanto, el diseño y ejecución de los ensayos de fase clínica 1 y 2 estarán a
cargo de la Sección de Farmacología Clínica del Hospital Italiano, liderada por
Ventura Simonovich.
A nivel internacional, además de la Escuela Paulista de Medicina, también
participa del proyecto el Laboratorio de Estudios en Virología y Patogenia
Viral (LEVIP-Unifesp) que será el encargado de realizar los ensayos de
neutralización de las distintas variantes, especialmente la P.1 (Manaos).
Fuente:telam.com.ar


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