Argüello acusó “traición” de gobernadores peronistas y advirtió que la reforma laboral “retrocede a 1900”
Para el dirigente de la CGT, la crisis política del peronismo y el “fracaso” de la gestión de Alberto Fernández facilitaron el avance del modelo de Milei.
Argüello reconoció que el oficialismo ganó la batalla cultural al enfrentar a trabajadores informales con formalizados. Foto: Agencia NA/Redes.
22/02/2026
Buenos Aires,
22 febrero (NA) – La reforma laboral impulsada por
el gobierno de Javier Milei profundizó el conflicto con la CGT y
abrió un frente de tensión con gobernadores peronistas, a quienes Octavio
Argüello señaló como responsables de haber facilitado su avance parlamentario.
“No se puede vender la dignidad del pueblo por una zanjacuneta y dos metros de
asfalto”, afirmó, y calificó la iniciativa como “una ley totalmente
regresiva” que deja a los trabajadores “en una situación de indefensión”.
El dirigente sindical, en diálogo con Splendid AM 990,
rechazó que el cuarto paro general haya sido tardío o improvisado. “Nosotros
hicimos cuatro paros generales en dos años y 13 marchas. No es que no hemos
hecho nada”, sostuvo, y remarcó que la central obrera actuó en tres
planos: “Planteamos que teníamos un ámbito legislativo, uno judicial y
también la calle, como corresponde”. En ese sentido, explicó que buscaron
diálogo institucional: “Fuimos, hablamos con todos los gobernadores, con
senadores y diputados. Ellos tomaron una decisión de acompañar”.
Argüello apuntó especialmente contra mandatarios
provinciales que, según indicó, accedieron a negociaciones con la Casa
Rosada. “Gobernadores y legisladores que entraron por el voto peronista
acompañaron esta ley. Eso es lo que más duele”, expresó. Si bien evitó
afirmar la existencia de acuerdos ilícitos, deslizó: “Yo no voy a decir algo
que no pueda comprobar, pero cada uno va a tener que explicar por qué lo hizo”.
Consultado sobre el impacto del paro, aseguró que la medida
fue “contundente” y defendió la estrategia de no movilizar. “Queríamos
que se vea que el paro era realmente efectivo cuando no hay movimiento en la
calle”, explicó. A su juicio, el clima social comenzó a modificarse tras la
discusión del artículo 44, referido a licencias por enfermedad. “La
gente empezó a leer la reforma y se dio cuenta de que le están quitando
derechos”, señaló.
Según pudo saber la Agencia
Noticias Argentinas, el referente sindical también cuestionó la falta
de articulación política opositora. “El problema no es gremial, es
político. Nos falta la fuerza política”, afirmó, y describió al peronismo como
“totalmente en crisis y desordenado”. En ese marco, sostuvo que la CGT se
mantiene unida, pero reconoció que enfrenta “una crisis política profunda” en
el espacio que históricamente representó a los trabajadores.
Sobre el contenido de la reforma, Argüello aseguró que “no
tiene ningún artículo favorable” y rechazó la idea de que incentive el empleo.
“Es una gran mentira. El problema no es la legislación laboral, es el
fracaso del modelo económico”, indicó. También criticó la implementación
del banco de horas y advirtió sobre un “desequilibrio de fuerzas” entre
empleador y empleado. “Imaginate que le vaya a decir a mi patrón qué
horario quiero trabajar. Es una locura pensar eso”, sostuvo.
Para el dirigente, la discusión excede lo estrictamente
laboral y se inscribe en una disputa cultural más amplia. “La batalla
cultural la ganaron. Lograron que el trabajador informal vea al formal como un
privilegiado”, afirmó. En ese sentido, consideró que el escenario actual es
producto de un proceso más largo y no exclusivo del actual gobierno.__IP__
Argüello reconoció, además, el impacto del fracaso del
gobierno de Alberto Fernández en la pérdida de respaldo social. “Tenemos
que ser razonables: fue un fracaso político muy profundo”, admitió, y
planteó la necesidad de “reconstruir un espacio político más amplio” que
recupere la confianza ciudadana. “No alcanza con volver a ser lo que
éramos. Tenemos que ser mejores”, concluyó. #AgenciaNA
Fuente:noticiasargentinas.com

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