“Los héroes solo mueren cuando se los olvida”
La gesta del Escuadrón Alacrán de Gendarmería Nacional conmovió a las escuelas santiagueñas.
02/04/2026
La gesta del Escuadrón Alacrán de Gendarmería
Nacional conmovió a las escuelas santiagueñas.
En un emotivo despliegue de memoria y patriotismo, el Centro
Educativo de Perfeccionamiento Específico “Santiago del
Estero” de Gendarmería Nacional, llevó adelante un ciclo de charlas en diversas
escuelas secundarias de la Capital y La Banda.
La iniciativa, impulsada por los oficiales cursantes bajo
el proyecto de extensión universitaria del IUGNA, titulado “Los
héroes solo mueren cuando se los olvida: Participación del Escuadrón
Alacrán en la Gesta de Malvinas“, buscó estrechar el vínculo entre la
juventud y la historia viva de la Gendarmería Nacional Argentina
durante la Guerra de Malvinas.
Las jornadas comenzaron con una revisión histórica profunda
que transportó a los alumnos desde los antecedentes del descubrimiento de las
islas, las disputas de soberanía entre Francia, Inglaterra y España, el
desembarco de las Fuerzas Armadas Argentinas en 1982 y el período de posguerra
conocido como desmalvinización, que vivieron los excombatientes en el país.
Los disertantes detallaron la transformación de la Compañía
de Tropas Especiales 601 de Gendarmería Nacional en el legendario “Escuadrón Alacrán”, explicando
cómo esta fuerza intermedia asumió misiones de alto riesgo en el archipiélago.
El relato de su bautismo de fuego y el despliegue en el
terreno permitieron a los estudiantes dimensionar la magnitud del compromiso
asumido por los gendarmes en el Atlántico Sur, recordando a los héroes que
cayeron defendiendo a la patria en la gesta.
La sensibilidad de los presentes se afloró al recordar el
aspecto humano de la guerra. Uno de los pasajes más profundos fue la lectura de
la carta que el sargento ayudante Ramón Gumercindo Acosta, quien pasó a la
inmortalidad al derramar su sangre en las islas, escribió a su hijo un
testimonio de amor y entrega total que sirvió de disparador para una reflexión
colectiva.
A través de una actividad interactiva, los alumnos plasmaron
sus propios sentimientos en una nube de palabras sobre el concepto de amor a la
patria, transformando un hecho histórico en una vivencia actual y compartida.
Hacia el final de cada encuentro, el orgullo patriótico se
materializó con el ingreso de la réplica de la bandera de guerra del Escuadrón
Alacrán.
La historia del subalférez Aranda, quien protegió la
enseña patria ocultándola entre sus ropas para traerla de regreso al
continente, cerró las jornadas con un mensaje de esperanza y dignidad.
Con un sentido reconocimiento a los veteranos y caídos, el ciclo reafirmó el compromiso de la Centro Educativo y el IUGNA con la custodia de la memoria nacional, asegurando que el sacrificio de los héroes siga latiendo en las nuevas generaciones.

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