Del balcón al invernadero: el proyecto de un estudiante de la UNSE para producir sin tierra
Estudiante de Ingeniería Agronómica de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, impulsa junto a su pareja un emprendimiento de lechugas hidropónicas en la ciudad de Loreto
14/05/2026
Lo que comenzó como una prueba para poder tener plantas en
el balcón de un departamento terminó convirtiéndose en un proyecto productivo
en expansión. Gabriel Ordóñez, estudiante de Ingeniería Agronómica de la
Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), impulsa junto a su pareja
un emprendimiento de lechugas hidropónicas en la ciudad de Loreto, apostando a
una forma de producción más eficiente y sustentable.
“Quería tener plantas en el departamento, pero cultivar con
tierra en un balcón era complicado. Entonces hice una prueba piloto para ver
cómo funcionaba la hidroponía y después decidimos llevar el proyecto a Loreto,
donde teníamos más espacio”, contó el joven durante una entrevista en Radio
Universidad.
A partir de un pequeño invernadero de menos de dos metros,
comenzaron las primeras experiencias con cultivos hidropónicos, un sistema que
permite producir sin utilizar tierra y mediante soluciones nutritivas
controladas.
“La hidroponía elimina muchas de las variables del suelo y
permite darle a la planta exactamente los nutrientes que necesita, en el
momento que los necesita. Además, hay un ahorro importante de agua porque todo
va directamente a la raíz”, explicó.
Actualmente el emprendimiento se dedica a la producción de
lechugas hidropónicas, aunque el objetivo es ampliar progresivamente la
variedad de cultivos. Entre las posibilidades mencionó rúcula, cilantro y
perejil, productos que -según indicó- podrían desarrollarse en Santiago del
Estero con altos estándares de calidad.
Ordóñez remarcó que uno de los principales desafíos de este
tipo de producción es la inversión inicial y el manejo técnico del sistema.
“Hay que invertir en tanques, bombas, fertilizantes,
sistemas de recirculación y aireación. Después aparecen otros desafíos, sobre
todo en verano, cuando aumentan las plagas y las altas temperaturas afectan las
raíces”, señaló.
En ese camino, destacó el acompañamiento recibido desde la
Facultad de Agronomía de la UNSE, tanto desde la formación académica como desde
el apoyo de docentes y cátedras.
“La facultad influyó muchísimo en la formación del proyecto.
Todo lo que uno aprende sobre química, fisiología vegetal y manejo de cultivos
sirve para entender qué le pasa a la planta y cómo mejorar el sistema. Además,
muchos profesores nos ayudaron con consejos y visitas al invernadero”, expresó.
El estudiante también se refirió al desafío de combinar la
vida universitaria con el desarrollo de un emprendimiento productivo.
“Estudiar y emprender requiere mucha organización. Hay días
en los que cursas desde la mañana hasta la tarde y después sigues estudiando o
trabajando en el proyecto. Por eso es muy importante tener un equipo y dividir
tareas”, afirmó.
Más allá del crecimiento de su iniciativa, Ordóñez consideró
que la hidroponía tiene un importante potencial de desarrollo en la provincia.
“En Santiago del Estero hay futuro para producir distintas
verduras mediante hidroponía y evitar traer productos de otras provincias. Se
pueden generar alimentos de alta calidad acá mismo”, sostuvo.
Finalmente, dejó un mensaje para otros jóvenes que tienen
proyectos o ideas y todavía no se animan a dar el primer paso.
“El que falla es el que no intenta. Nosotros aprendimos
muchísimo en el camino, incluso de los errores. Lo importante es animarse,
trabajar en equipo y seguir creciendo”, concluyó.

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