Recuperadores urbanos advierten caída de ingresos, más competencia y destacan el apoyo de la UNSE
La UNSE renovó el convenio de cooperación con la Asociación Civil Comunitaria de Acción y Trabajos Independientes Horizontes, de la que forma parte la Comunidad de Recuperadores de Santiago del Estero (Coresa).
15/06/2026
El acuerdo busca fortalecer la gestión integral de residuos,
promover la economía circular y acompañar el trabajo de quienes sostienen día a
día una tarea clave para el cuidado ambiental y la inclusión social.
La renovación del convenio se enmarca en las acciones
impulsadas a través del programa UNSE Verde, una iniciativa institucional
orientada a reducir los impactos ambientales generados por las actividades
universitarias y promover un modelo de desarrollo sostenible a través de la
docencia, la investigación y la extensión.
A través de este acuerdo, la Universidad y la organización
social desarrollarán actividades conjuntas de capacitación, sensibilización
ambiental, recuperación y valorización de materiales reciclables, además de
consolidar circuitos de recolección diferenciada dentro del ámbito
universitario.
La decana de la Facultad de Ciencias Forestales, Nancy
Giannuzzo, destacó que la renovación permite "reimpulsar acciones y
visibilizar ante la comunidad este vínculo que tenemos desde hace tiempo con
CO.RE.SA", organización que se encarga de retirar y reincorporar al
circuito productivo los materiales reciclables generados en la universidad.
"Esta simple acción de separar residuos implica
impactos muy positivos desde lo social, porque permite que los recuperadores
dispongan de ese material para su trabajo, pero también desde lo ambiental, ya
que reduce la cantidad de residuos que llegan a los basurales y evita una mayor
extracción de recursos naturales", explicó en entrevista con Radio
Universidad.
La docente remarcó además la importancia de profundizar la
participación comunitaria en las campañas de reciclado. En ese sentido, señaló
que cada jornada organizada por UNSE Verde permite recuperar más de 100 kilos
de papel, además de otros materiales reciclables.
Una realidad cada vez más difícil
Más allá de los avances institucionales, la situación
económica actual golpea con fuerza a los trabajadores del reciclado.
José Ordóñez, referente de Coresa y recuperador urbano desde
la infancia, describió un escenario marcado por el aumento de personas que
recurren a la recolección de residuos como forma de subsistencia y por la caída
sostenida de los precios de los materiales reciclables.
"Hoy la comunidad cartonera ha crecido por
necesidad. Se ve mucha más gente en las calles juntando cartón, botellas o
cualquier material que pueda venderse", sostuvo.
Según explicó, el valor de los principales materiales
reciclables sufrió fuertes reducciones en los últimos meses. "El cartón
que antes se pagaba 200 pesos hoy está alrededor de 50 pesos, y la botella que
se pagaba 400 hoy ronda los 250. Incluso hay materiales que directamente ya no
tienen mercado", indicó.
Ordóñez también señaló que muchas familias atraviesan una
competencia cada vez más intensa por acceder a materiales recuperables. "Hoy
hay una pelea en la calle por una botella o por un cartón. Se suman muchos
jóvenes porque la situación económica es difícil para todos", expresó.
Desde Coresa destacan que la organización colectiva ha
permitido avanzar en el reconocimiento de los recuperadores urbanos como
trabajadores esenciales para el sistema de reciclaje.
Noelia Ibarra, integrante de la organización, recordó que la
experiencia comenzó hace varios años junto a estudiantes universitarios y fue
consolidándose dentro del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), que
nuclea a distintos sectores de la economía popular.
"Uno de nuestros principales objetivos es organizar
a los trabajadores de la economía popular y promover la inclusión de quienes
históricamente estuvieron invisibilizados", explicó.
La dirigente resaltó que, a pesar de las dificultades, la
organización logró importantes avances en los últimos años, entre ellos la
puesta en funcionamiento de una planta de reciclado, la incorporación de
maquinaria y la recuperación de un camión que resulta fundamental para el
trabajo cotidiano.
Universidad pública, embiente e inclusión
Para los referentes de Coresa, la articulación con la
Universidad representa mucho más que una acción ambiental. Se trata también de
una herramienta para construir reconocimiento social y dignificar el trabajo de
cientos de familias.
"Hoy nos sentimos guardianes del medio
ambiente", afirmó Ordóñez. "Antes muchos se sentían señalados
por ser cartoneros o cirujas. Ahora vemos que hay instituciones que nos
acompañan, estudiantes que se comprometen y una comunidad que empieza a valorar
nuestra tarea".
En ese marco, la renovación del convenio entre la UNSE y la
Asociación Civil Comunitaria de Acción y Trabajos Independientes Horizontes
consolida una experiencia que vincula educación pública, cuidado ambiental e
inclusión social, fortaleciendo el rol de los recuperadores urbanos como
actores fundamentales para la construcción de una ciudad más sustentable.

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