Un geólogo de la UNSE brindó claves para comprender el fuerte sismo que afectó a Venezuela
Brindó una explicación sobre el origen de los movimientos sísmicos y señaló que estos fenómenos están relacionados con la dinámica de las placas tectónicas que conforman la corteza terrestre.
25/06/2026
Tras el fuerte terremoto registrado en Venezuela, que generó
preocupación en distintos países de la región, el geólogo y docente de
la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), Martín Falcón,
analizó las características del fenómeno y brindó precisiones sobre los
procesos geológicos que originan este tipo de eventos.
Falcón, integrante del Departamento Académico de
Geología y Geotecnia de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías
de la UNSE, explicó durante una entrevista en Radio Universidad que
el episodio presenta una particularidad poco frecuente: la ocurrencia de un
doble sismo.
“Se trata de una
situación poco común que ocurre cuando dos sismos de gran magnitud se producen
en muy poco tiempo y en la misma zona. En este caso estuvieron
separados por apenas 40 segundos, por lo que las posibilidades de reacción
de la población fueron prácticamente nulas”, señaló.
Según detalló el especialista, los movimientos
alcanzaron magnitudes de 7,3 y 7,5 en la escala utilizada para
medir la energía liberada durante un terremoto, siendo el segundo incluso más
intenso que el primero.
“Por eso no hablamos de una réplica. Lo que ocurrió
fue un sismo fuerte que reactivó otro aún más fuerte, algo que no
sucede con frecuencia”, explicó.
Durante la entrevista, Falcón brindó una explicación
accesible sobre el origen de los movimientos sísmicos y señaló que estos
fenómenos están relacionados con la dinámica de las placas tectónicas que
conforman la corteza terrestre.
“Cuando dos placas chocan o se desplazan
lateralmente, se acumula energía en profundidad. Cuando esa energía supera la
resistencia de las rocas se produce una ruptura, conocida como falla geológica,
y la energía se libera en forma de ondas sísmicas que luego percibimos en
superficie”, indicó.
En el caso de Venezuela, precisó que el fenómeno está
vinculado a la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, y
no directamente al denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se
concentra gran parte de la actividad sísmica mundial.
Otro aspecto destacado por el investigador fue la
escasa profundidad a la que se originó el terremoto, un factor que
contribuye significativamente a aumentar su impacto. “Cuando los sismos se
producen a poca profundidad, la energía llega a la superficie con mucha más
intensidad y las ondas sísmicas resultan más destructivas”, explicó.
Asimismo, advirtió que este tipo de eventos puede generar
modificaciones permanentes en el terreno. “Una falla geológica implica
una ruptura con desplazamiento. Hay sectores que se elevan y otros que se
hunden, modificando la geometría del terreno y condicionando futuras
intervenciones urbanas”, sostuvo.
Consultado sobre la posibilidad de anticipar este tipo de
fenómenos, Falcón fue categórico al señalar que actualmente no existe
tecnología capaz de determinar con precisión cuándo y dónde ocurrirá un
terremoto.
“Hoy no existe ninguna herramienta que permita saber
exactamente el lugar, el momento y la magnitud de un sismo. Lo que sí podemos
hacer es identificar regiones con mayor probabilidad de ocurrencia y trabajar
en medidas preventivas”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la principal estrategia para
reducir riesgos continúa siendo la construcción de infraestructura adecuada y
la planificación urbana basada en estudios geológicos.
“Las acciones deben ser preventivas. El trabajo
conjunto entre geólogos, ingenieros y otros especialistas es fundamental para
desarrollar estructuras sismorresistentes que permitan minimizar los daños
cuando ocurre un evento de estas características”, afirmó.
¿Qué pasa en Santiago?
Durante la entrevista, el docente de la UNSE también se
refirió a la situación sísmica de la provincia y señaló que, si bien
históricamente Santiago del Estero fue considerado una zona de baja
peligrosidad, los estudios más recientes muestran un escenario diferente.
“Hoy Santiago del Estero es considerada una zona de peligrosidad
sísmica baja a media. Existen sismos, pero generalmente son de magnitudes
moderadas y se producen a grandes profundidades, por lo que la población no
suele percibirlos”, explicó.
Finalmente, Falcón destacó la importancia de la divulgación
científica para que la sociedad pueda comprender fenómenos naturales
complejos y adoptar conductas preventivas basadas en evidencia.
Su intervención forma parte del trabajo que investigadores y
docentes de la UNSE realizan de manera permanente para aportar conocimiento
especializado sobre temas de actualidad, contribuyendo al debate público desde
una perspectiva científica y académica.

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